Pero también
tenemos
la sana aspiración de hacerle una casa a Dios. El Santuario
de Nuestra
Señora de Aparecida, que aquí vemos, fue
construido en ese lugar donde
converge la devoción mariana con la advocación
más extendida en el
Brasil, y allí fue donde hoy Benedicto XVI
inauguró la V Conferencia
General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Sin embargo, la
canonización del primer Santo brasileño, san Fray
Galvao, no pudo
hacerse allí, porque no cabía la multitud que esa
celebración concitó.
Se hizo, en cambio, en el aeródromo Campo Marte. La misma
Misa de la
inauguración de la V Conferencia se hizo en la explanada del
Santuario,
ya que era imposible contener en su interior a la multitud
participante...
Todos los países de
América Latina tienen al menos un gran Santuario mariano (y
muchas
veces más de uno). Entre nosotros está el de
Nuestra Señora de Luján,
con su estilo gótico, cuya arquitectura expresa no
sólo el lugar en el
que queremos
encontrarnos con Dios, sino también y principalmente nuestra
búsqueda
de Dios, a quien ponemos en la mayor altura. Sus agujas
dirigen nuestra mirada hacia Dios. Y todos sus arcos, esbeltos y
elevados, al tiempo que nos hacen sentir pequeños ante la
inmensidad de
Dios, elevan todo nuestro espíritu hacia el que habita "en
lo alto".
Sin embargo, a la hora de las grandes concentraciones, como la de la
peregrinación juvenil, el primer sábado de
octubre de cada año,
reclaman celebrar la Misa en la plaza, ya que los fieles no caben en el
Templo...
2. DIOS
ES EL QUE QUIERE PONER SU MORADA ENTRE NOSOTROS...
De todos modos, aunque todas nuestras preocupaciones para buscarle un
lugar a Dios en nuestra vida son importantes, tengamos presente que es
el mismo Dios el que quiere buscarse un lugar entre
nosotros. En eso consiste, precisamente, el misterio de la
Encarnación.
Dios, que está más allá del tiempo y
del espacio, nació en Belén para
tener su morada entre nosotros...
Jesús, además, no se
limitó a quedarse en Belén. Para salvarnos,
murió en la Cruz, venciendo
allí el poder del
pecado y de la muerte, y habiendo resucitado, viene con el Padre y el
Espíritu Santo a poner su morada en el corazón de
cada uno de los que
lo aman...
Esto es
lo que fue a hacer el Papa Benedicto XVI a Brasil. Por más
que algunos
periodistas se empeñen en querer forzar sus palabras para
hacerle decir
lo que no dijo (alguno incluso inventó que había
"retado" a los
Obispos), es claro que en su Homilía
a los Obispos de Brasil, con los que se
reunió el viernes, y en
la Inauguración
de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe,
dirigiendo su palabra a los representantes de las diversas Conferencias
episcopales que estarán reunidos en Aparecida hasta el 31 de
mayo,
llevó una palabra de aliento en el servicio de amor al que
por su
ministerio están comprometidos, cumpliendo él
mismo de esta manera el
servicio al que ha sido llamado...
3. HAY QUE AMAR A
TODOS, PORQUE DIOS QUIERE HACER EN TODOS
SU MORADA... Por otra parte este amor que nos hace vivir en
comunión
con Dios nos hace comprender también la parte que
más nos cuesta del
llamado al amor con el que Dios nos exhorta, con su Palabra
más
comprometedora, el amor fraterno hacia todos los hombres...
Recordemos
lo que hacía santa Teresita del Niño
Jesús y de la Santa Faz. Ella
describió su vida espiritual , publicada después
como "Historia de un
alma", porque se lo ordenaron sus Superioras. Así pudimos
enterarnos de
algunos de sus "secretos" que la han hecho tan grande a los ojos de
Dios. Escribía ella que no todas las religiosas de su
comunidad le
caían igualmente bien. Pues a dos que le resultaban
más difíciles,
porque no la trataban bien, ella les dedicaba los gestos más
intensos
de su caridad, al punto que ellas mismas creían ser "las
preferidas" de
santa Teresita, que siempre tenía para ellas grandes gestos
de servicio
y caridad...Volver al inicio de la predicación...
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